EL HOMO SAPIENS, LA VERDADERA PROPIEDAD DE UN INTELECTUAL

No sé si me lo contaron o lo soñé en algún momento de mi vida, cuando quería ser un gran artista, un gran cantante admirado por todo el mundo. Que más da, que fuera real o soñada, la cuestión es que voy a contarles la historia de Juan Copiado, la del verdadero creador y artista, la del verdadero intelectual, la verdadera propiedad de un intelectual.
Ya te lo he dicho, amigo Carlos, llevo dos años rodando por plazas de pueblos y otros chiringuitos; pero solo me pueden oír cuatro gatos y no logro vivir de la música. Quiero que me oigan todos y me sigan oyendo todos los que quieran oírme, sin ningún obstáculo ni limitación. Después de recorrer casi todas las Discográficas, he llegado a la conclusión, que estas industrias parásitas de los artistas, solo ofertan y encumbran a los artistas que a ellos les interesan, solo les mueve, como a cualquier empresa capitalista, la rentabilidad económica, pisoteando los derechos de todos los que se crucen en su camino. Los que quieren o económicamente pueden comprar un disco son pocos, este mercado solo admite 20 o 30 artistas para que la venta de discos sea rentable y están los que las industrias quieren; pero ni son todos los mejores, ni están todos los mejores y además deberían de estar muchos más. ¿Quién es el juez supremo para calificar a los mejores? Sin duda el público, los ciudadanos; pero todos los ciudadanos que deseen escuchar música, compren o no discos, y estos para poder elegir tienen que tener la posibilidad de escuchar a todos los artistas conocidos o no. El mercado del disco es limitado, las Discográficas solo ofertan un número limitado de artistas, para que sean rentables, igual que cualquier fabricante de automóviles solo oferta 5 o 6 carrocerías diferentes de coches. Yo quiero que todo el público, amante de la música, tenga la posibilidad de oírme y que me conozca. No quiero ser un músico de clausura, como aquellos de la Edad Media que solo ofrecían su música a sus señores o mejor dicho, solo la música que agradaba a sus señores. No quiero ser un músico arrodillado a las grandes industrias discográficas, ni un músico de clausura que solo puedan oír los pocos compradores de este convento llamado mercado, antes prefiero seguir siendo un juglar viajando de plaza en plaza y de pueblo en pueblo. Pero quiero que el mundo me conozca, para tener suficientes seguidores incondicionales, dispuestos a pagar para escucharme en vivo y en directo, con lo que poder vivir por y para la música, solo a eso aspiro, que no es poco. Por todo esto, con mis ahorros, he grabado y editado un disco en un pequeño estudio, aunque solo han sido un par de cientos de discos, lo he colgado en Internet para que todo el que le guste se lo pueda descargar gratis y hoy amigo Carlos, tengo el placer de entregarte este disco; pero lee bien la advertencia legal, que he hecho imprimir con letras mayúsculas y bien grandes, para los cortos de vista, de horizontes y de entendimiento social, ESTE DISCO NI SE COMPRA, NI SE VENDE, NI SE REGALA, SOLO ES UN PRESTAMO. SI USTED LO ACEPTA, SE COMPROMETE A MULTIPLICARLO Y COMPARTIRLO EN LAS MISMAS CONDICIONES Y SIN OTRA CONDICIÓN ADICIONAL.

2 comentarios:

  1. Hola¡
    Permiteme presentarme soy tatiana administradora de un directorio de blogs y webs, visité tu página y está genial, me encantaría contar con ella en mi sitio web y así mis visitas puedan visitarlo tambien.
    Si estas de acuerdo no dudes en escribirme
    Exitos con tu página.
    Un beso
    tatiana.

    ResponderEliminar
  2. Por supuesto que si Tatiana, para que se difunda lo escribo todo. Un saludo y gracias por tu interés.

    ResponderEliminar